Poeta y escritor.
Nace en Chemax, Yucatán, el 21 de junio de 1873.
Desde muy pequeño se traslada a Mérida. Estudia en el colegio de don Benito Ruz. A los 12 años escribe su primer poema. Estudia en el Instituto Literario del Estado. En 1900 ya forma parte del cuerpo de redactores de La Revista de Mérida. En 1902 publica su primer poemario Sensaciones. En 1903, con el seudónimo Maese Ventura, colabora en la revista Pimienta y Mostaza. Ese año, su poema No vayas a la corte obtiene el accésit en los I Juegos Florales de Mérida. En 1904 colabora en la revista El Mosaico y en 1906 en la revista Arte y Letras de la Sociedad Lord Byron. Ese año ve la luz pública su poemario Alma y sangre y, un año después, El libro de ensueño y de dolor. En diciembre 21 de 1908 participa con un poema en la velada inaugural del Teatro Peón Contreras. En mayo de 1909 edita el Cancionero, llamado de Chan Cil, en la Imprenta Gamboa Guzmán de su propiedad. Allí mismo edita su primera novela María Clemencia (1912).
Es autor de las revistas La ofrenda a Venus (1910) y Nicté Ha (1917), musicalizadas por Filiberto Romero. Durante el gobierno de Felipe Carrillo Puerto (1922-23) organiza el Museo Arqueológico e Histórico del Estado.
Con quien compone más canciones es con Ricardo Palmerín. Suyas son las letras de Flores de mayo, Las golondrinas, Peregrina, Mi tierra y El crucifijo, que escucharemos esta noche, así como la del bolero Pasión, musicalizada por Guty Cárdenas, que también escucharemos. Igualmente compone canciones con Filiberto Romero, Ernesto Paredes, Candelario Lezama, Manuel Chel Solís y los veracruzanos Lorenzo Barcelata y Mario Talavera..
Es autor del poema coreográfico El Mayab, con música de Efraín Pérez Cámara. En octubre de 1929 se estrena en el Teatro Arbeu, de la capital el país, su evocación maya Payambé, con música de Fausto Pinelo Río. En 1936 da a conocer su poemario En los jardines que encantó la muerte y un año después, Poema de la selva trágica. Ese año deja la dirección del Museo y se avecina en la capital del país donde vive varios años.
Viaja a Francia, Italia y los Estados Unidos. Escribe en periódicos y revistas capitalinos. Publica El alma misteriosa del Mayab (1934), Amerindmaya (1938), la novela Claudio Martín, Vida de un chiclero (1938) y Lo que ya pasó y aún vive (1947). Dirige el Ateneo de Ciencias y Artes de Tlaxcala. En 1949 publica el Romancero yucateco.
Retorna a Mérida. Vive sus últimos años en un cuarto del Hotel Itzá. Fallece en el sanatorio La Ibérica el 31 de octubre de 1958. Sus restos reposan en el Monumento a los Creadores de la Canción Yucateca, erigido por la Sociedad Artística Ricardo Palmerín, en el cementerio general. Su retrato al óleo forma parte de la galería de poetas del Museo de la Canción Yucateca y ocupa un señalado espacio en la biblioteca del Centro Regional de Investigación Musical.
(Tomado del Diccionario de la canción popular de Yucatán, de Luis Pérez Sabido)