Fernando Alonso | |
Nacimiento | 27 de diciembre de 1914, 95 años |
Nacionalidad | cubana |
Ocupación | Bailarín, coreógrafo, profesor |
Hijos | Laura Alonso |
Es El Creador de la Técnica Cubana de Ballet y ex-bailarín cubano, que ha tenido un importante papel en la danza escénica cubana. Hoy por Hoy el Maestro Fernando es uno de los Profesores más queridos y respetados en la Escena Dancística Mundial.
Infancia
Nacido en La Habana el 27 de diciembre de 1914, hacia 1935, interesado en la clases de ballet que impartía en la Sociedad Pro Arte Musical, el ruso emigrado Nicolás Yavorski, se incorporó a ellas, allí iba a encontrarse con una joven de talento excepcional: Alicia Martínez (Hoy Conocida como La Primma Ballerina Assoluta Alicia Alonso). Ambos iban a revolucionar en unos años el género aunque todavía no lo supieran.
Estancia en Estados Unidos
En 1937 se marchó junto con Alicia Martinez, a Estados Unidos , en busca de oportunidades artísticas que en Cuba no existían. En territorio norteamericano el joven bailarín bailó con la compañía del Mijail Mordkin a la vez que integra los coros de las comedias musicales de Broadway.
En 1940 pasa exitosamente, junto a Alicia, las audiciones para integrar una nueva compañía, el American Ballet Theatre. Allí, en esa troupe neoyorkina, completará el cubano su formación, participa en montajes dirigidos por los más importantes corógrafos de la época, estudia lo más notorio del repertorio, tanto tradicional como contemporáneo, y se prepara para un gran sueño: dotar a Cuba de una compañía profesional de ballet. La oportunidad se presenta en 1948, cuando el American Ballet Theatre debe cancelar su temporada por razones económicas y los Alonso logran formar una agrupación de 40 integrantes - sólo 16 de ellos eran cubanos – para presentarse en La Habana con el nombre de Ballet Alicia Alonso.
Retorno a Cuba
A partir de 1950, Alonso se va apartando de su carrera escénica y se consagra a la dirección de la novel compañía y a regir la recién creada Academia de Ballet Alicia Alonso empezando a perfeccionar la técnica y el Magisterio en Cuba. Desde entonces comenzó una carrera diferente, menos reconocida y algunos la llaman la Carrera sin aplausos: trazó la política de repertorio de institución, se hizo cargo de supervisar clases y ensayos, colaboró en las versiones coreográficas de los grandes clásicos: "Giselle”, “Coppelia”, “La fille mal gardée” y sobre todo, dejó su impronta en la formación de varias generaciones de bailarines.
En 1975 la vida de este creador sufrió profundos cambios: razones afectivas y su divorcio con Alicia Martinez, lo condujeron fueran del Ballet Nacional, poco después aceptó la dirección del Ballet de Camagüey, compañía necesitada por entonces de reorganización. Debió comenzar de nuevo. Trabajó con ahínco en dotar a los noveles bailarines de buena técnica y profesionalismo escénico, condujo la política de repertorio en este sentido y si en los primeros años privilegió la obras tradicionales, hasta el punto de parecer conservador, facilitó también el desarrollo de nuevos coreógrafos y le otorgó a la institución lo que parecía imposible: un perfil propio. Pronto la agrupación principeña fue aplaudida en puntos tan distantes como Colombia, México, Grecia y Chipre[[. A mediados de los años noventa el maestro se decidió establecerse temporalmente en México, país donde era continuamente solicitado su magisterio. Trabajó con el ballet de Bellas Artes antes de ser profesor de la Universidad de Nuevo León en Monterrey. Ha asesorado diversos proyectos educativos y supervisado montajes de su amado Ballet de Camagüey. En el año 2000, por la obra de toda una vida le fue adjudicado el Premio Nacional de Danza.