2009-11-13
Víctor Salas
Articulo Publicado en el POR ESTO!
No tengo idea de quién pueda ser el sustantivo Lourdes
Luna. Hace años supe de una, que se quedó a vivir en Mérida, por
cuestiones pasionales.
Ahora -a través del correo electrónico-,
apareció otra Lourdes Luna. No sé si sea la misma que la anterior o la
sombra de ambas. Da lo mismo.
Ese nombre propio escribió, el
martes 20 de octubre de 2009, a la Dirección de Danza del ICY, cuya
titular es la maestra Graciela Torres Polanco, diciendo que “el motivo
de este correo es para manifestarle mi desacuerdo e inconformidad hacia
la invitación que el maestro Víctor Salas, Director de la Compañía de
Danza Clásica del Estado, ha hecho a mis bailarines...
“No logro entender... que (Víctor Salas) no sea capaz de tener
suficiente convocatoria para integrar un equipo de trabajo propio... y
en cambio se vea en la necesidad de invitar a mis bailarines ... que
tienen otra formación y que además son de otra especialidad (Danza
Contemporánea y no Clásica)...
“Debo manifestar que me resulta
indignante el hecho de que (se le otorgue) un espacio al espectáculo
del Sr. Salas que, a cuatro días de su estreno, no cuenta con el elenco
necesario ya que está llamando a mis bailarines para cubrir sus
deficiencias”.
Ese correo, tiene como objetivo -una vez más-,
enlodar mi nombre, ya que a los bailarines a los que se refiere la
susodicha, no los invité, sino que les brindé un generoso pago para
bailar en el homenaje dancístico que se le hizo a Michael Jackson.
Dicho espectáculo no era de danza clásica, sino que fue una puesta en
escena con títeres, bailarines callejeros, multimedia y artistas de la
CDCE.
Así pues, no los contraté para cubrir mis “deficiencias”, ni
porque no tuviera completo mi elenco. Los bailarines Manuel Fajardo y
Nicolás Pérez, fueron contratados para un performance que les vino como
anillo al dedo. Lo sabemos, un performance no requiere de largas horas
de trabajo, sino perdería su esencia.
Contraté a Manuel Fajardo
porque se encuentra afincado en Mérida desde hace años, porque es amigo
mío, porque el dinero nunca está demás y porque vive del trabajo que
desempeña con otros grupos de danza y modelaje.
Nicolás Pérez es
argentino, también afincado en Mérida desde hace tiempo. Llegó a
nuestra ciudad contratado por una empresa refresquera que cada año
celebra el encendido del árbol navideño que se ubica a la salida a
Progreso. Como vemos, este bailarín trabaja para dicha empresa y sus
tiempos disponibles los utiliza para adquirir otros recursos económicos.
Manuel Fajardo y Nicolás Pérez ni llegaron a Mérida por el sustantivo
Lourdes Luna ni abandonaron sus países para afiliarse al proyecto de
Créssida Danza, perteneciente al sustantivo multicitado.
El mail
fue enviado a Carmen Bojórquez, Coordinadora Nacional de Danza, Rosario
Manzano, periodista del semanario PROCESO y a Oscar Sauri Bazán.
¿Hubo alguna razón específica para hacérselo llegar al licenciado Oscar
Sauri, quien se encuentra distanciado de las artes teatrales en general
y la danza en particular? Es obvio que si. Al pasarse el tiempo, el
Licenciado Sauri, diciendo que se lleva a collazos con el súper asesor
del Palacio de Gobierno, habrán concluido que era ocasión ideal para
“chingar al maestro Salas”, ya que el súper asesor, que dice Sauri, lo
escucha y le hace caso en todo, perjudicarían mi trabajo y a la
Institución de Cultura, que cobija mis actividades, ante instancias
superiores. O sea, quisieron hacer, saque de dos bandas.
Rosario
Manzano es muy amiga de la persona que vive en el sustantivo Lourdes
Luna. A lo mejor se tuvo la esperanza de un periodicazo nacional.
Con el envío a Carmen Bojórquez se quiso afectar las relaciones
institucionales que tienen que haber entre la cultura federal y la
estatal. En este último sentido, el egoísmo es tan grande que el
sustantivo Lourdes Luna no se detuvo a pensar que no se dañan a las
instituciones sino a los artistas que reciben beneficios de dichas
relaciones con la federación. Las instituciones son representaciones
del interés de la generalidad social.
El lunes 8 de noviembre, el
sustantivo Lourdes Luna hizo llegar otro mail a la maestra Graciela
Torres Polanco, para informar que “el bailarín Manuel Fajardo tuvo un
accidente el pasado domingo en la madrugada... por mi conducto te
solicitamos tu apoyo para que mediante la institución que representas
se pueda conseguir algún tipo de ayuda médica para Manuel. Su estatus
migratorio está en regla...
“Por otro lado Manuel no solo trabaja
conmigo, trabaja también con Vania Durán, con MAGMA y en una agencia de
modelos y edecanes, sería bueno ponerse en contacto con ellos... para
apoyar... la atención médica de Manuel”.
Es cierto. Manuel Fajardo
fue atropellado y su estado es de preocupación. Como es fácil darse
cuenta, el sustantivo Lourdes Luna no hizo nada por “su bailarín”. Y de
una manera inhumana y cruda pidió “algún tipo de ayuda médica para
Manuel”. Afortunadamente, el gobierno de Ivonne Ortega ha dado curso a
todo tipo de peticiones y ha tendido la mano a todos, sin
consideraciones de ningún tipo.
Manuel es atendido oficialmente,
pues es colombiano y no tiene ni familiares en nuestra ciudad. Renán
Guillermo, Director del ICY, tomó cartas en el asunto y la atención
médica para Manuel no fue “de algún tipo”, sino la que requería la
gravedad de su accidente. Se encuentra en recuperación gracias a
Graciela Torres, Renán Guillermo y nuestra gobernadora, Ivonne Ortega
Pacheco.
Ante estas dos circunstancias, las acusaciones que me
hace, por un lado, el sustantivo Lourdes Luna y su desinterés inhumano
por un bailarín al que ha utilizado, y hoy deja abandonado a su suerte,
tenemos a una persona escabrosa y turbia, malsana. Creo que hay pocas
palabras que agregar al respecto de la calidad y autoridad moral del
multicitado sustantivo Lourdes Luna.
Para concluir, quiero
únicamente dejar en claro que es la última ocasión en la que me ocupo
de responder a una impía sombra. La próxima vez nos veremos en los
tribunales o los funerales. Y no son amenazas. Si quiere la impía dama
conocer mis furias, que utilice nuevamente mi nombre para que me
conozca.