Por Conrado Roche Reyes
Pese al tiempo tan malo que tuvimos el día de ayer con barruntos de tormenta durante varias horas en las que por momentos el chipi-chipi, la llovizna, aguacero total, parece que los dioses acordaron suspender el chaparrón justo media hora antes del evento en el que se presentaría el libro “Expresiones de la ilustración en Yucatán”
–Ya de entrada, por el título, debe de ser un texto sumamente interesante, ya que dicho periodo ha sido poco explorado a pesar de la enorme importancia que dicho pensamiento filosófico ha tenido en la historia del avance y progreso del bienestar y liberación del hombre en el devenir histórico: Nada menos que impulsó e idealizó todos los movimientos democráticos revolucionarios- cuyo paradigma es la revolución francesa- entre nuestros historiadores e intelectuales.
Por lo que consideramos de enorme importancia del valor y reto que suponemos habrá supuesto para la autora, doctora María Cristina Torales Pacheco, el haberse atrevido con verdad, a escribir y abordar tal temática que supone un fenomenal trabajo de investigación.
La presentación estuvo a cargo de la Dra. Stella González Cicero y el doctor Pedro Bracamontes y Sosa. Ambos tuvieron coincidencias en sus respectivas exposiciones. Resaltaron la importancia de los vascos de Yucatán, quienes agrupados en una sociedad cultural, fueron los primeros hombres en nuestro estado que difundieron las entonces novísimas ideas libertarias -en todos sentidos: ciencia, arte, economía, política, etc.- que los grandes pensadores europeos proponían como solución a los vicios y males que flagelaban a la sociedad de entonces. Las asociaciones vascongadas locales recogieron dichas ideas y propugnaron su difusión en tiempos convulsos y de gran malestar social en todo el mundo. Ellos fueron quienes difundieron y defendieron las dos primeras y grandes revoluciones mundiales: la de Francia y la de Estados Unidos, basadas ambas en los postulados de la ilustración. Al mismo tiempo y muy lejos, en el Bajío, otro grupo de gente se reunía para estudiar y analizar las bondades de esta teoría. Los encabezaba el cura don Miguel Hidalgo y Costilla. No tenemos noticias de si hubo entre los grupos de la Ilustración en Yucatán y los de otras latitudes, acercamiento o comunicación.
En fin, un libro que leemos con sumo interés. La autora agradeció al público y a Prohispen su apoyo en esa noche inolvidable para ella. Y agradeció particularmente a Margarita Díaz de Ponce, presidenta del Patronato Prohispen las facilidades. El espacio, por cierto cada día más agradable, más relajante, estuvo lleno a toda su capacidad. Entre el público se encontraban prominentes miembros de nuestra sociedad. Posteriormente se sirvió un exquisito ambigú –salmón, langostinos, etc., rociados con finos vinos.
El libro es editado por la fundación “E. Arocena”, y lleva en la contraportada el logo de la Universidad Iberoamericana. Muy bien y dignamente en presentación, sobrio y a la vez atractivo al lector.
Felicitamos calurosamente a la Dra. Torales Pacheco por tan importante logro. Y agradecemos también las atenciones de la guapa directora editora. Ya sabemos que Prohispen es una institución que tiempo ha comprendió la labor informativa, y proporciona y facilita el trabajo periodístico. Eso es hacer y difundir cultura. Cuestión que deberían imitar ciertos espacios públicos. Hacemos extensivos nuestros parabienes a todos y cada uno de quienes laboran en el patronato Prohistoria Peninsular A.C.

