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Estos dos últimos aspectos balletísticos permitieron llevar a los
escenarios meridanos obras del repertorio internacional y tradicional y
coreografías contemporáneas, como Leyenda de Amor y Golden Age.
Las cualidades expresivas de Cinthya Ricalde provocaron que muchos
artistas, periodistas, poetas, escritores, pintores, fotógrafos,
maestras de la enseñanza balletísticas y estudiantes de ese arte
tuvieran un acercamiento permanente con la danza clásica. Como un
lamento por su muerte, Svetlana Larrocha, Lourdes Cabrera, Roger Cicero
Mc Kinney, Adibe Cáceres, entre otros, le dedicaron poemas y un
acróstico. Pintores, como Torre Gamboa, reprodujeron la imagen de la
bailarina en su interpretación en Lago de los Cisnes. Desde Guatemala,
la coreógrafa Lisseteh Aguilar y el etnomusicólogo Mathias Stoeckli
enviaron condolencias y la información de que “Hoy 30 de agosto se
oficiará una misa en Guatemala a nombre de Cinthya y su mamá.” Un
mensaje de Sergio Núñez, dirigido a Luis Zurita, quien fue acompañante
de la bailarina en incontables ocasiones, define lo que se vivió en
Mérida entonces. Dice: “Mi querido Luis, no sabes las lárimas que se
han derramado. En este mismo instante que te escribo mis ojos se llenan
de ellas. Ha sido todo tan triste y doloroso, que no hay palabras para
expresar el vacío que sentimos. “Alguien habló para decirle a
Víctor que se deben hacer marchas de protesta y yo digo que para qué,
así pongamos a todo Mérida de cabeza, Cinthya ya no regresará. “No
sabes, Luis, la cantidad de gente que ha llegado. El domingo se hizo
una misa a las ocho de la mañana y a las diez se le trasladó a Bellas
Artes donde le dejaron escuchar la música de Lago de los Cisnes. Todos
estaban ahí. Después nos trasladamos al cementerio y entre cantos y
muchas pero muchas flores nos despedimos. Minutos antes abrieron el
ataúd para que la viéramos. La vimos tan solo un segundo, fue la última
vez que la vi.” De Cinthya se ha conocido su vida en los escenarios
y de sus interpretaciones como bailarina. Poco se sabe de sus estudios
pianísticos, que tocó junto con Manuel Escalante, que fue ingeniera y
que desde niña manifestó toda la sensibilidad artística de la que era
dueña. Es válido decir que fue una triunfadora desde sus primeros años,
en los que bailó y mereció medallas por sus estudios. Precisamente el
día que Manuel Escalante recibió la Medalla Yucatán, Cinthya bailó para
él y en medio de un acorde Manuel me comentó: “Se nota que es pianista,
mírale los acentos en las manos.” Se cumplen diez años de su
muerte. Nuestro trabajo diario es en su honor. Su vida no se ha
apartado de la nuestra. Cada función tiene un brindis para ella. Hay
jóvenes bailarinas que son las continuadoras de su estilo, su amor por
la danza y los escenarios. Ellas son Montserrat Castellanos, Cristina
Novelo, Tatiana Arcila, Mabel Pavía, Cicely Vallejos y Lisseth Ruiz,
quienes siguen el ejemplo de Cinthya de llevar la danza por todos
lugares, como alimento al hambriento. El Instituto de Cultura de
Yucatán y la Dirección de Fomento a la Danza han programado dos
funciones de Giselle, papel emblemático de la desaparecida bailarina,
en el Peón Contreras este sábado y domingo. Durante la primera función,
Alejandro Valera, quien fuera su novio y quien vivió el momento de la
fatal agresión, entregará una lápida de mármol negro para hacer un
pequeño monumento en la tumba de la bailarina. Esperemos que la comunidad dancística, numerosa en la ciudad, nos acompañe en este evento que sella un pacto con
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