Yeremi Guadalupe May Chi, Carlos Ramírez Pech, Juan Carlos Moreno Carrillo, María Fabiola Navarrete Moo y Ernesto Alonso Poot Dzul, integrantes de “Moots Tin Kaah”, que hoy presentará danzas folclóricas árabes en Kopomá


De entrada, entre jarana y danza árabe no parece haber similitudes. Y bueno, ciertamente no las hay en la interpretación. Pero sí comparten naturaleza folclórica, la misma que, en el marco del Festival de Danza Avant Garde, dos agrupaciones muestran e intercambian en Yucatán.
Embajador de la danza folclórica árabe —y hay que enfatizar “folclórica” para evitar la asociación exclusiva con bellydance—, el grupo argentino Nour Al Amal (Luz de esperanza) viajó al Estado con 9 de sus 25 integrantes de 16 a 28 años para dar clases y ofrecer espectáculos.
En Kopomá, una de las sedes del festival junto con Mérida, Progreso e Izamal, participa desde anteayer en un intercambio con el Ballet Folclórico “Moots Tin Kaah” (Raíz de mi pueblo) en el que ambos grupos se enseñan mutuamente sus bailes.
Hakim Al Yassir, director de Nour Al Amal, admite al Diario que con los integrantes de “Moots Tin Kaah” hubo que trabajar mucho la expresión —el hombre muy enamorado de su pareja; la mujer, apasionada— y en principio a los chicos les “costó un poquito”, pero se “empezaron a soltar” y ahora las danzas las interpretan “muy bien”.
A él no le interesa sólo enseñar los pasos en las sesiones de dos horas; cuestiona a los alumnos qué sienten con la danza, cómo la van viviendo...
Juan Carlos Moreno Carrillo, director del grupo yucateco —de 23 bailarines de 14 a 18 años—, destaca la voluntad de descentralizar de Mérida las prácticas culturales y alcanzar no sólo a Kopomá, sino también a poblados aledaños que “prácticamente están borrados del mapa”.— Valentina Boeta Madera