Artistics

Regresar a Escultura

Recibe noticias ¡Regístrate!

Transparencias y opacidades en la obra de Rebeca Huerta

17/03/2010


Fuente: Diario de Yucatán

En la sala 1 del Museo de Arte Contemporáneo Ateneo de Yucatán (Macay) puede apreciarse la obra de Rebeca Huerta, una escultora yucateca que vive actualmente en República Checa.

Esta artista, con apenas 28 años de edad, ha logrado iniciar una carrera artística de altos vuelos. Obtuvo la Licenciatura en Artes Visuales en el Instituto San Miguel de Allende, Guanajuato, y ha participado en varias exposiciones individuales y colectivas en Alemania, República Checa y México. El año pasado su obra fue expuesta en el Centro Checo de Nueva York.

Los trabajos de Rebeca Huerta que se exhiben en el Macay fueron creados en cerámica y vidrio, aunque hay uno en madera y otro en bronce. La mayoría de estas piezas está sobre peanas de madera y algunas están suspendidas del techo. De esta manera se ha creado un ambiente muy cercano al que se produce con las instalaciones y, de este modo también, el espectador podrá apreciar mejor la exposición.

Cabe destacar que en su mayoría los trabajos oscilan entre el arte de la cerámica y la escultura en vidrio, entre opacidades y transparencias.

Algunas piezas de la exhibición presentan el manejo de formas rectas, que se quiebran para dar lugar a curvaturas rectas o rectitudes curveadas. Es decir, a través de los ángulos que se extienden a lo largo de las piezas se produce un efecto de jorobas o dobleces que generan esta visión de quiebres curveados.

Ejemplos de este efecto visual podrán constatarse en “Templanza” (madera) y la otra “Templanza” (cerámica). Por el contrario, en “Arita chueca” (bronce) y “Arusa” (cerámica) sucede un efecto diferente, bajo la consideración de que los perfiles curvos producen un efecto de quiebre de las piezas.

Visiones contrarias Otras de las obras de la exposición ofrece al espectador visiones contrarias, las cuales están basadas en las superficies ásperas de las piezas de cerámica y en las caras altamente pulidas de las esculturas de vidrio.

Este contraste evidente abona a la diversidad de aspectos y visiones en las creaciones de Rebeca Huerta. Estas características de tosquedad y pulcritud, junto con la opacidad de la cerámica y la transparencia del vidrio, producen una contrariedad interna en la obra hasta ahora lograda por esta artista y también ofrecen un juego interesante entre lo visual y lo táctil. Acerca de las obras colgantes, vale la pena destacar “Dios en una gota de agua” y “Pensamiento”, ya que se produce una relación de contrarios: lo divino y lo humano. Estas metáforas escultóricas, a pesar del contraste señalado, adquieren presencia a través de la materia, sea ésta una gota de agua o un cerebro.

A pesar de que los conceptos de agua y de cerebro corresponderían a materiales diferentes, por lo menos en su estado (líquido y sólido) no son tan distintos, ya que el cerebro contiene una gran proporción de agua. Esta situación pondría a pensar a varios en el hecho de que el agua, que contiene a Dios, podría formar parte, una gran parte, del pensamiento. Ésta es la metáfora: Dios en el Hombre, a pesar de ser desiguales.

Albino El caso de la pieza titulada “Ek Balam” resulta interesante si se considera que el nombre es un término maya que significa jaguar negro, cuando la escultura de vidrio es blanca, como si se tratara de un jaguar albino, que lo hubo hasta hace muchos años en el sureste de México. Esta contrariedad podría ser aparente, si se piensa que el negro es ausencia de luz; de ahí la opacidad de la pieza de vidrio. Aunque el blanco opaco de esta creación de Rebeca Huerta podría conducir a la idea de que la ausencia de luz se hace visible, es decir, para percibir la ausencia luminosa que significa el negro tuvo que ser a través del blanco opaco que no permite la brillantez de la luz ni los colores o, mejor dicho, todos los colores juntos.

Otra de las obras interesantes que se exhiben en el Macay es la que lleva por nombre “Dos”, que es una pieza delicadamente trabajada y altamente pulida, que cuenta con una combinación de formas curvas de modo tal que se produce una conjugación exacta, una imbricación precisa, una trabazón única de dos partes que se necesitan y se anhelan.

Esta creación es muy llamativa por las características señaladas, pero también por la diversidad de piezas que incluye. Es una sola escultura, aunque son tantas como el espectador mire desde todos los ángulos posibles. Es una pieza y todas las que se descubran con la mirada, una mirada que la rodee por todos sus lados, que son casi infinitos, como si se tratara de la banda de Moebius.— Óscar Muñoz

© 2007 - 2012 Artistics | Think. Nuevas formas de comunicación