A Juan Pablo Bavio le basta tan sólo un vistazo para percibir la profundidad de una mirada, la expresión viva que delatan los ojos y el rostro de una persona, y los traslada al lienzo en un ejercicio reflexivo sobre lo que viven y sienten los seres humanos.
Esta vez son las “Miradas de Yucatán” las que integran la exposición que Bavio presenta a partir de hoy en el Museo de la Ciudad de Mérida, y que da continuidad a un trabajo que comenzó en 2008 sobre las miradas de Hispanoamérica.
Argentino radicado en Mérida desde 2002, Juan Pablo Bavio sintió la inquietud de trasladar la idea de la obra anterior al plano local y plasmar en pinturas las miradas de los yucatecos. Personajes anónimos se observan en 27 obras al óleo, de las cuales 8 son en blanco y negro.
Los cuadros en gran formato —que van desde 1.30 por 1.30 metros hasta 1 metro con 80 centímetros— permiten adentrarse en las miradas de los personajes y sus emociones, en rostros de niños, jóvenes y adultos.
Entre las obras hay dos que son las favoritas de Bavio, los rostros de dos ancianas que llamaron su atención por la paz que reflejaban sus miradas. El artista capta la esencia de sus miradas y la expresión general de los rostros plagados de arrugas.
En algunos casos el argentino usa la técnica mixta para dar textura a la obra, como en los cuadros de figuras mayas, pues, aunque no se trata de personajes modernos, forman parte de la historia del pueblo yucateco.
Colores cálidos que aluden a la tierra predominan en la exposición de Bavio.
El artista se dedica a la pintura desde hace 20 años. Su taller galería se encuentra en la calle 59 entre 66 y 68 del Centro.— Iris Margarita Ceballos Alvarado