La figura femenina aparece frecuentemente en las obras de David Sierra, y en la exposición “Doncellas grosellas” da pie a multiplicidad de ideas saturadas de color con las que se exploran tonalidades más fantásticas de las que se ven en la realidad.
David Sierra es uno de los artistas que a partir de hoy exponen su trabajo en el Museo de la Ciudad. Sus obras cumplen con llamar la atención por su vitalidad y colorido, pero al mismo tiempo la mirada descansa de la luminosidad del color en varios cuadros hechos a tinta y esculturas de madera o bronce que completan la colección.
Sierra muestra su diversidad como artista al explorar varias ramas de la plástica. En total son 60 obras las que integran “Doncellas grosellas”, nombre con el que el artista compara a las mujeres y la fruta agridulce con la inequidad de género. El tema es abordado con amplitud en su obra sin hablar en este caso de la violencia doméstica, física o moral que sufren muchas mujeres, sino que más bien expone la libertad que se ha visto coartada por cánones sociales, “por las insanas normas de androcentrismo ramplón que convierten a la mujer en botín de guerra”.
Se trata de 21 pinturas al óleo las que presenta David Sierra en la muestra, junto con tres series de técnicas distintas y varias esculturas. Una de las series es “Escalopias noctámbulas”, que agrupa técnica mixta sobre papel. “Diosas del alba” es una serie de óleos sobre madera, en la que también destaca el color.
La serie “Doncellas grosellas” es de dibujo a tinta y en ésta Sierra muestra a mujeres regordetas, como una denuncia a los estándares de la belleza y la moda actuales, que sólo presentan a mujeres “perfectas”.
Escultura En el plano de la escultura David recurre a diversidad de materiales, pues igual presenta piezas en madera que en bronce o terracota. En este campo también maneja una serie, sin nombre, con torsos de mujer tallados en madera, bronce, cerámica y terracota. Algunos de éstos los presenta en el color original del material y otros están pintados.— I.C.A.