Por Jorge Luis Canché Escamilla
En
tanto se realizaba el acto inaugural del evento relacionado con el
Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución en la
Facultad de Economía de la UADY el pasado 3 de septiembre de los
corriente, recibimos con gran satisfacción la noticia de que el maestro
Joaquín Bestard Vázquez había sido distinguido con la medalla “Eligio
Ancona” máximo galardón que el Gobierno del Estado de Yucatán, a través
de la Universidad Autónoma de Yucatán otorga a quienes se han
distinguido en los campos de la ciencia, la cultura y las artes. No era
para menos tal distinción, sobre todo conociendo la trayectoria y
dedicación del maestro Bestard por la literatura y su impulso para bien
de la sociedad yucateca en particular. Deferencia que sin más ni más,
es más que merecida. Comparto el comentario de Conrado Roche –dilecto
amigo- realizado en las página de Cultura del por Esto! en el sentido
que ya se estaban tardando en su entrega, al igual que el de la Dra.
Tere Ramayo en el sentido de que: -“ahora si que está contento Don
Maximito”. Agregaría que también lo estarán sus sabias arañas
desperdigadas sobre su cabeza causando un gran jolgorio, aunque en está
ocasión lo tolerará con gran paciencia; la razón, la tan significativa
distinción al maestro Joaquín Bestard. El mítico Beyhualé con toda la
parentela Koyoc estará preparando una enorme celebración, se anuncia
que incluso harán una guerra de ch´en tu tuus para honrar a los héroes
de la independencia y así mostrarle su cariño a tan feliz recipiendario
de la Medalla Eligio Ancona. Debo decir que ha sido tan grata la
noticia, que varios alumnos que tuvieron la fortuna de participar en el
Taller Literario Ya’ax-Ché de la Facultad de Economía de la UADY,
-impartida por el maestro cuando disfrutaba de inmejorable salud- me
hicieron saber su alegría y complacencia ante tan feliz evento. Me
comentaron que estaban planeando asistir el próximo 13 de los
corrientes en el Salón de la Historia del Gobierno del Estado, lugar en
el cual, se realizaría el significativo acto de entrega del galardón de
manos del Gobernadora Ivonne Ortega Pacheco, para lo cual se estaban
organizando. Han pasado varios años ya, de aquella ocasión cuando Don
Joaquín atendiendo la inquietud de un grupo de jóvenes que ahora han
egresado y que se encuentran laborando profesionalmente como
economistas, le solicitaron que impartiera un taller literario en la
FEUADY. Que como bien se sabe, fue impartida por cerca de tres años en
las instalaciones de la biblioteca “Jesús Silva Herzog”, antes que el
maestro cayera enfermo; es más, aún en su etapa de recuperación en
varias ocasiones dicho taller fue realizado en su hogar. Aún hoy,
algunos alumnos de las nuevas generaciones preguntan que si fue verdad
que en la facultad se ofreció un taller literario, la respuesta
inmediata es sí, lo que da lugar a hablarles de Don Joaquín de su
trayectoria, el interés que tiene por la cultura, su preocupación por
preservar la Cultura Maya; pero sobre todo, la devoción con que realiza
sus talleres a fin de que los jóvenes encausen sus inquietudes
literarias, manifiesten abiertamente su sentir, transparenten su
sensibilidad a través de la lectura y el buen escribir. Su preocupación
porque la modernidad está haciendo una sociedad más materializado,
distanciando a la juventud y al mundo actual de los intereses sociales.
Manifestándoles que en la biblioteca se encuentran libros de él,
hablarles del taller Kuúxeb que por más de diez años dirigió en el
edificio central de la UADY, comentarles que un gran número de
escritores que actualmente tienen una vida destacada como escritores de
poesía, cuentos, ensayos, novela y otros géneros más, fueron parte en
su momento de dicho taller. Comentar amable lector que esto mismo ha
permitido que a dichos jóvenes se les haga entrega de un ejemplar del
Libro Ya´ax ché, producto del taller que como he mencionado fue
conducido por el maestro Bestard.
Fue por todo lo anterior, que la FEUADY a través de su director el Dr.
Alberto Quintal Palomo, atendiendo a la convocatoria emitida por el
Gobierno del Estado a través de la UADY para proponer a candidatos para
recibir la Medalla “Eligio Ancona”, lo hiciera a favor de Don Joaquín
Bestard Vázquez. El resultado obtenido y el impacto que se tiene en la
comunidad de los economistas, dan lugar desde luego al presente
cometario y a una grata felicitación al maestro Bestard, por tan
honroso y merecido reconocimiento como escritor y humanista.
Ciertamente
la comunidad universitaria y la sociedad en general que conocen el
trabajo de nuestro recipiendario a través de la realización de
diferentes talleres y de su obra, han mostrado un enorme beneplácito.
Es más, la Red Literaria del Sureste de México, Nuestra América
–organización que también propuso la candidatura del maestro-,
conformado en su mayoría por jóvenes escritores inquietos y talentosos
de los cuales un buen número de ellos pasaron por su taller, estaban
más que emocionados. Están agradecidos por la atención recibida y desde
luego por la orientación del cual fueron objeto en tanto fueron
talleristas del maestro Bestard.
¡Cuánta satisfacción y alegría debe de prevalecer en Don Joaquín en estos momentos!
Cuando
el trabajo realizado sin esperar ningún reconocimiento, sino solo
contribuir al desarrollo y creación de la literatura en México y
Yucatán, al que le ha dedicado no sólo tiempo completo, sino toda la
vida; ahora se valora y reconoce, es justo ahora, cuando sus lectores y
amigos esperan que sus obras sean editadas tal como se merece. Salvo el
Diario Por Esto, no ha recibido el apoyo suficiente para divulgar su
labor creativa, bien sabemos los pesares por los que ha tenido que
pasar para dar a conocer su creación. Muchos de ellos provenientes de
los lugares míticos que ofrece la cultura Maya y de aquellos personajes
derivados de su andar por la vida diaria y experiencia a lo largo de
ella. En lo personal ha sido gratificante disfrutar día con día cada
uno de sus escritos que nos hace llegar a través del Diario Por Esto en
la sección de Cultura. Que como bien señala en la entrevista realizada
por el Diario Por Esto el pasado tres de los corrientes, ha sido para
él una terapia el escribir todos los días después de su enfermedad.
¡Qué sigan la terapias! Y nosotros esperando más de Don Maximito y
Beyhualé. Más que merecido la Medalla Eligio Ancona, ¿no cree?