AUTOR: Fernando de la Cruz
Más fuerte que el recuerdo de cañones,
un crucifijo brilla entre la arena
del color de tus ojos que me buscan
en el resto encarnado de la noche disuelta en la pleamar.
Otras cruces reposan en monedas
echadas a la suerte
cuyo vislumbre rasga las corrientes
a la vista del astro que todo lo calcina.
Las balas siguen ocultas
tras la quilla de plantas y moluscos
y un estoque contagia con su óxido
un torso de corales.
Las cuencas permanecen en la sombra
ausentes de monedas
como sepulcros nuevos
temiendo cobijar a algún mesías,
hasta que vuelves, parca en profecías
mas próvida de pasos en esta nueva fuga
y revives la asfixia de remotas batallas
y derrotas.