Alger Erosa Rosado
Nació en Mérida hace 37 años.
Vecino del barrio de Santiago,
Comienza su aventura musical en la ciudad de México con el grupo La Sombra de Elisa.
Desde hace tres años es guitarrista de Alejandro Fernández, El Potrillo.
Es un músico cuya pasión por la guitarra lo ha llevado hasta lugares que sí es posible alcanzar cuando uno se lo propone y se lanza a la aventura, como él mismo dice.
¿Por qué músico y no médico, arquitecto u otra profesión?
Fue una decisión que se dio de forma natural, pues en mi casa siempre nos inculcaron el amor a la música y escuchábamos todo tipo de géneros. Me encantaba escuchar los discos de mis papás de Roberto Carlos y Raphael, aunque años más tarde me incliné por el rock.
¿Cómo surge la oportunidad de trabajar para "El Potrillo"?
Sin buscarlo ni pensarlo: mientras realizaba un trabajo musical para el hermano del director musical de Alejandro Fernández, del cual desconocía el parentesco. Ahí me escucha y le gusta mi trabajo, pero como ese puesto estaba ocupado no me contratan en esa ocasión.
Por cuestiones del destino el guitarrista anterior tiene un mal debut, algunos problemas y no se da la química para trabajar con el equipo de Alejandro Fernández y deja el lugar que me ofrecen y ocupo hasta el día de hoy.
Hoy tocas ante 100 personas un tributo a Queen y mañana podrías hacerlo ante diez mil en el escenario con Alejandro Fernández, ¿cómo es eso?
Cada momento tiene su magia y es especial. La entrega es profesional en ambos casos, pues se respeta a todo el público, estés donde estés parado. Hay que ser serio, creíble y transmitir con tu música los sentimientos y el mensaje que deseas para que llegue a todos. Yo disfruto todos y cada uno de ellos.
Existen algunos yucatecos con preparación académica a los que les avergüenza decir que tocan para algún artista, sea Gloria Trevi o Amanda Miguel. ¿Qué opinas al respecto?
No tiene por qué avergonzar a nadie, pues son trabajos increíbles, con muchos beneficios, satisfacciones que te permiten expresarte al máximo en lo que te gusta y donde el director musical exige un alto nivel musical.
Soy guitarrista de Alejandro Fernández desde hace tres años, un gran tipo que se rodea de excelente personal y con gran trayectoria, al lado de quienes me ha permitido compartir escenarios de todo el país y ciudades de Estados Unidos, España y países de América.
¿Qué consejo das a las nuevas generaciones que quieren dedicarse a la música de tiempo completo?
Que se avienten y lo piensen porque este mundo es increíble y deja muchas satisfacciones. Sólo pude estudiar un año en la Escuela Superior de Música (en la ciudad de México), pero aun siendo autodidacta puede uno perfeccionarse y crecer a su manera con el perfil que desea.
Sigo estudiando e investigando todo tipo de música al mismo tiempo que produzco y trabajo como instrumentista.
Para Alger la aventura apenas comienza, no se conforma con ser guitarrista titular de "El Potrillo" y por su cabeza, llena de notas musicales, ocupa ahora un lugar la producción y grabación de un disco con sonido pop y funk con un cuarteto que todavía ni nombre tiene. "Son tiempos audaces y, por lo tanto, de arriesgarlo todo", concluye, al tiempo que se dispone a dejar su instrumento listo para interpretar la música de Queen para amigos y conocidos de "la mejor ciudad"