Recordemos a Ofelia Zapata Petrona en palabras de Baudelio Luna el día de la Presentación del Libro en la Ciudad de México, 03/09/07 (Aunam).La Escencia del Teatro se encuentra "en gran medida y proporción” en la actriz o actor, por lo tanto historiar su vida “vale la pena”, recordó Oscar Armando García Gutiérrez en la presentación del libro Ofelia Zapata “Petrona”, una vida dedicada al teatro regional.
Ofelia zapata fue una de las actrices más importantes del teatro regional yucateco o de revista junto con la dinastía Herrera. Conocida como “la mestiza de buen ver” o como la nombra Socorro Merlín, “Petrona ché, arrefaldada y de buen ver”, adquirió el sobrenombre por el personaje que interpretó en El rosario de filigrana de 1953, además fue una pianista profesional y creó la orquesta femenil Copacabana.
El teatro regional yucateco tradición que data de finales del siglo XIX, destacó Armando García, no se quedó en los años veinte como sucedió en México, sino que continuó, “implica un gran compromiso con el público y de éste último hacia las actrices y actores, Mérida es una sociedad que exige teatro”.
En el XIV Encuentro Internacional de Investigación Teatral de la Asociación Mexicana de Investigación Teatral (AMIT) y III Seminario permanente de Género, Sexualidad y Performance, comentó que siempre ha dicho que los familiares de los cómicos, actrices o actores, son fundamentales para la historia del teatro de un país “y en este caso se corroboró”.
Expresó que a la obra le llaman “libro juguete” porque contiene un DVD con un documental de Oscar Urrutia, bajo la investigación de Oscar Armando García, con testimonios de aquellos que trabajaron con Ofelia Zapata; y un librito de “¡bomba!” yucateca, en particular de bombas yucatecas que la actriz realizó.
Antonio Prieto Stambaugh dijo que Ofelia recuperó la “¡bomba!” para teatro y lo escenificó como diálogo, “el librito que hizo se distribuyó originalmente de forma casera a finales de los setentas y principios de los ochentas, nosotros lo sacamos nuevamente con una introducción que le encargamos a un investigador regional: Luis Pérez Sabido”.
Reveló que nunca se había abordado en Yucatán, desde la perspectiva de una personalidad, en este caso una actriz. Aclaró que la trayectoria de “la mestiza de buen ver” abarca seis décadas, “la semblanza que escribí con ayuda de todos los colegas de Yucatán, la familia y expertos de la región, la titulé Seis décadas de tabla y teclados, a partir de los años treinta y hasta los ochenta”.
“Ofelia Zapata no era la diva sensual estereotipada, era otra sensualidad, desde luego, como dice el actor yucateco que actuó con ella, Francisco Ríos Zapote: era una mujer arrefaldada, se arrefaldaba para pelearse con diez, no se dejaba de nadie y esto en el contexto yucateco, una región como muchas otras en este país, muy conservadora, muy clasista, racista, sexista”.
Mostraron material proporcionado y clasificado por Ofelia Boeta, sobrina de Ofelia Zapata. Particularmente una fotografía de 1939 en el que, según Antonio Prieto, retoma el personaje de la mestiza dándole un valor, dignidad y presencia a partir de la obra de Hipiles y rebozos del autor yucateco Ildefonso Gómez.
Asimismo fotos de la película Aventuras de un nuevo rico dirigida por Rolando Aguilar de 1950 con Daniel “Chino” Herrera, Fernando Soto “Mantequilla” y Carmelita González. Otra imagen con el “Loco” Valdés., con Héctor Herrera el “Cholo”, recientemente candidato por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) a gobernador por el estado de Yucatán.
Precisó que mestiza en el contexto Yucatán se entiende de forma muy distinta que en el resto de México, allá mestizo y mestizas son los indígenas mayas, especialmente los que trabajan en las ciudades, “en el imaginario yucateco es una forma de clasificación que se empezó a desarrollar a partir de la guerra de castas”.
Antonio Prieto citó a Mario Moncada, “cuando fue la presentación del libro en Yucatán destacó que en Mérida se inauguró en los años cuarenta, no sé si es género o qué será, el tipo de teatro serializado: una serie de obras con dieciocho episodios de La familia Chulím, algo parecido a La familia Burrón”.
El libro, que fue donado a la biblioteca Samuel Ramos de la Facultad de Filosofía y Letras, contiene también fragmentos de libretos de la época, reproducciones a todo color y un registro escenográfico de Yucatán.
Socorro Merlín comentó que en el contexto del Congreso, “cae redondito” porque ella integra varios de los temas que se han tratado aquí y que dentro de ellos, destaco el de género, mímesis, teatralidad, performance, de todos estos sistemas, ella hace un compendio.
“Se planta en escena y se presenta como la mestiza de buen ver, no era una imitación, sino era una certificación del propio ser de la mestiza, se plantaba para ser ella misma y para enfrentarse a la personalidad del otro género”.
La presentación de la obra sobre Ofelia Zapata culminó con una serie de “¡bombas!”, interpretadas por los ponentes, pertenecientes a la actriz:
“Si tienes a quien querer, no temas al qué dirán, lo que si debes temer a los que teme Terán, ¡bomba!
Si yo quisiera contigo, que me saque el ya dirán, como sólo ando contigo yo no le temo a Terán, ¡bomba!”
“Eres modelo pasado pero todavía aguantas, nos daríamos un volado si no fuera por tus llantas, ¡bomba!
Presumes de conductor y no sabes manejar, para qué quieres mi motor si no lo puedes calentar, ¡bomba!”
“Te ofrezco mi amor entero hoy día de San Valentín, no dejes pasar febrero ni me pintes un violín, ¡bomba!
Hoy catorce de febrero, el día de la amistad, me ofreces tu amor entero y me dejas a la mitad, ¡bomba!”