En esta obra, el autor, Alberto López Vadillo el cual, ingresó al Centro de Readaptación Social del Estado de Yucatán en el 2004 y fue hasta el 2007 que comenzó a publicar sus artículos en un periódico local, hace un recorrido a través de sus vivencias en tanto está privado de su libertad, descubriendo que regresar al buen camino es una tarea que implica mucho esfuerzo, mucho más del que le llevó desviarse.
El libro será presentada hoy jueves 3 de febrero a las 20:00 horas en la Sala de Arte del teatro Armando Manzanero, por la dramaturga yucateca Conchi León quien estará acompañada del Director General del ICY, Renán Guillermo González y el Prof. Francisco Javier Brito Herrera, director del Centro de Readaptación Social del estado de Yucatán.
Hablemos del texto.
El objetivo es reflexionar sobre cuestiones como el crecimiento personal, la familia, el amor, Dios, las cuestiones jurídicas y por supuesto la vida cotidiana, todo, a partir de historias recogidas en el centro de readaptación social, dándole voz a personas arrepentidas que buscan la manera de enmendar las acciones malas por las cuales tuvieron que ser castigados por la ley de los hombres.
De esta obra se hizo un tiraje de 2 mil 500 ejemplares. Tiene un costo de $80 pesos y puede adquirirse en el Cereso y el día de la presentación del libro en la Sala de Arte del Teatro Armando Manzanero.
En la rueda de prensa se proyectó un video en el que Alberto López Vadillo explicó que su libro narra historias de personas que se desviaron del buen camino pero que con esfuerzo, trabajo y reflexión han emprendido el regreso, esperando poder reintegrarse a la sociedad de la manera más justa posible.
Finalmente, en el epilogo de la obra, el autor concluye: el camino de regreso es largo y en ocasiones tortuoso, no todos logran el objetivo, algunos se han quedado atrás, otros se arrepienten y retornan a los malos pasos; a otros más aún les falta mucho camino por recorrer y los que consiguieron llegar, descubren que las cosas no serán como las dejaron, es muy probable que hayan cambiado, porque los suyos habrán aprendido a vivir sin ellos y ellos sin los suyos.