Exposiciòn Metropolitana Indòmita
| Lugar | Casa Pompidiu
Calle 58 x 53 y 55 Centro
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Exposiciòn fotogràfica de Georgina Cuevas, que constarà de 18 Fotografìas
Inauguraciòn: 9:00 P.M.
En este escrito intentaré esbozar una relación entre arquitectura, la urbanidad y la fotografía. Me refiero a la arquitectura en su sentido amplio, inmersa en el ámbito urbano y creadora de una metrópoli indomable. Si bien pareciera ajena al desarrollo de México, se genera en un proceso paralelo al del nuestro país resultando para algunos lamentablemente influyente.
La metrópoli de NY se percibe en la vida diaria de quienes la habitan y aquello que la constituye. Sin embargo lo indómita que resulta es raramente estudiado como tal. Esta serie fotográfica Intenta recuperar lo urbano como lo imprescindible para construir ciudades a escalas más humanas. La premisa básica es que el significado de la palabra urbanidad consiste en un Comportamiento correcto y con buenos modales que demuestran buena educación y respeto hacia los demás.
Sin embargo los procesos de reestructuración económica y de economías flexibles y culturas interconectadas globalmente llaman a nuevas formas de interpretación urbana. La metrópoli se vuelve crecientemente contradictoria e indomable con una acumulación de riqueza extrema a la vez que terriblemente marginadora, con niveles altamente tecnológicos y avanzados coexistiendo con los procesos más básicos y rutinarios. Para ver el proceso urbano y sus aspectos cotidianos mi cámara ha enfocado situaciones para mirar cuidadosamente aquellos recovecos, lo marginal, lo espectacular, lo cotidiano, lo contradictorio de los procesos urbanos.
La ciudad se vuelve una entidad estratégica, un bien económico posible. No se intenta crear un bien social sino distintos ámbitos privados aptos para el gusto y necesidad de quienes tengan la posibilidad de adquirirlo. En estos tiempos se reinventa la ciudad. Se recrea aquella imagen, aquella ficción histórica o paradigma que permanece en la memoria colectiva de una ciudad imaginaria. Se vende una imagen arquitectónica, se modifica el espacio público y la cultura, se crean espacios protegidos, inventados, excluyentes y segregados, se crean comunidades al interior de rejas.
Sin embargo, siguen existiendo los espacios cotidianos espontáneos. Las personas que van a trabajar todos los días, los vendedores ambulantes, el carrito para desayunar. La ciudad postmoderna, llena de sus cotidianas contradicciones, es más compleja de entender, pero es, quizás, más interesante.
