A todos los lectores les informamos del lamentable Fallecimiento de la Maestra Noemí Bolio Capetillo, ícono de la enseñanza del canto en Yucatán fallece el día de ayer 4 de Enero 2011, en la madrugada Será Velada en la Sala de Velación número 1 de Poveda, en la Calle 65 por 62 y 64 Centro, de la Ciudad de Mérida Yucatán.
Recordemos quien fué, con todo el respeto que merece y enviamos todos los que conforman www.artistics.com.mx nuestro mas sincero pésame a los familiares y amigos.
Noemí Bolio Capetillo.... Doña Mimí.
En una época en la que no existía institución oficial alguna que impartiera técnica vocal y solfeo, doña Mimí, como todos le llamábamos, entrenó la voz, el corazón y el temple de muchísimos cantantes que vivían en Yucatán.
Nace en la Ciudad de Mérida el 21 de marzo del año 1921.
Realizó sus estudios de música en La Habana, Cuba y en la ciudad de México; al regreso a Mérida, desempeñó su labor en teatros e iglesias de la ciudad. Contrajo matrimonio con Diego Sosa (que en paz descanse); tuvo un hijo, Diego y una hija del corazón, Angelita, sobrina de su esposo, quien ha vivido con ella desde hace más de 30 años.
Ha dedicado su vida a la enseñanza del canto por mas de cincuenta años y aunque es amante de la ópera, no se ha quedado solamente con ese género ni se ha estancado; además de utilizar el método tradicional de enseñanza por nota, recientemente ha incluido el curso The Contemporary Singer, Elements of Vocal Technique de Anne Peckham del Berklee College of Music para mantenerse a la vanguardia en la educación de las voces que acuden a ella para desempeñarse en géneros llamados populares.
Estudiar una canción con “las mimas”, como todos los que tomamos clase con ellas las conocemos, es un privilegio. En el piano, doña Mimí García, excelente ejecutante y lectora a primera vista (sobrina de Ricardo Palmerín); en la dirección de voz, doña Mimí Bolio y entre canción y canción, una que otra picardía que todos disfrutamos (dichas por ellas que son ¡terribles!).
Las noches de tertulia o festival de fin de curso, te remontan a los tiempos sin televisión ni radio y mucho menos la computadora: -¿Quién va? ¿Quién va?- Juanito va a cantar Una voce poco fà; Elizabeth, Climb every mountain de La Novicia Rebelde; después yo canto Como yo te amé y Think of me del Fantasma de la Ópera y después Maritza Sabor a mí y el Aleluya de Mozart. ¡Ah ! Y don Carlos, Blanca Navidad. En el piano, desfilan las doñas: Mima García, Miriam Villa y Lupita Franco. Y así se van entrelazando la ópera, la zarzuela, el bolero, la balada y los clásicos en inglés, en una noche de música que parece sacada de una fiesta en la corte real.
Algunos de sus alumnos que han destacado en el canto, ya sea clásico o popular, son Claudia Rodríguez, Patricia Achach, Arlene Gugino, Ileana Cortés, Jesús Armando, Filiberto Aguilar, Maricarmen Pérez, Silvia Káter y Elizabeth Pérez Cruz, entre muchos otros. De igual forma, ha recibido homenajes y reconocimientos a su labor por parte del Instituto Nacional de Bellas Artes, Conaculta, Instituto de Cultura de Yucatán y la Dirección de Cultura del Ayuntamiento de Mérida.
MI MAMÁ ME MIMA MI MAMÁ
Doña Mimí Bolio, leyenda viva de la enseñanza del canto en Yucatán
Lizza Rodriguez.
¡Rómpeme los dedos!! Así decía doña Mimí antes de empezar a vocalizar, al meter la mano entre mis costillas y el anchísimo cinturón que usábamos en clase, para verificar que mis hombros no subieran y estuviera respirando, como ella pedía, con el diafragma.
-¡Mi mamá me mima mi mamáááá! No llego doña Mimí, no voy a llegar -
-Sí llegas. Otra vez -
-¡Mi mamá me mima mi mamááááá! -
-¿Qué es eso? ¡Suena como un gato aplastado o un borrego balando! ¡Controla ese vibrato! ¡Diafragma niña, apoya!
-Permítame doña Mimí, ¡cof, cof, cof! - En ese momento, ella extendía su mano con la palma abierta para arriba y decía: -Un peso por cada tosida; sabes que no debes toser porque te lastimas la garganta, ¡para eso está la sal!- Mientras señalaba una réplica en miniatura de una botella de vidrio de refresco de toronja llena de sal que estaba sobre el piano vertical (la sal diluye las flemas).
-¡ Mi mamá me mima mi mamáááá! -
-¡Bravo, bravo mi chula!!! ¿Sabes que nota diste? ¡Un do de pecho! ¡Qué bonito, qué bonito! -
-Bueno vamos a solfear, ¿qué estudiaste? ¿Baqueiro Foster o Concone?
-Concone, ya puedo leer las diez primeras lecciones -
-Vamos linda, vamos -
-¡Do, re, mi fa , sol, la si , do, re, miiii .............!-
-Oye, oye, me estás haciendo trampa, te las aprendiste de memoria ¿verdad? ¡Vamos en el décimo compás y tu vista no se mueve del primero!
Una tarde en la que llegué a clase, empezamos a vocalizar y después de dos o tres ejercicios, noté que el celeste de sus ojos no destellaba como siempre: -¿Qué pasó doña Mimí? Está rara, ¿le pasa algo?-
-Ayer enterramos a mi hermana, la última que quedaba - Enseguida, suspiró, dio un acorde en el piano y dijo:
Vamos hija, vamos a seguir trabajando, tenemos que sacar esa voz ; necesito que esté bien puesta para tu concierto.
Gracias Doña Mimí por el reto, la entrega y el entusiasmo, por la paciencia, la alegría y el amor a la música y a sus alumnos; por enseñarnos a creer en nuestra voz sin permitirnos despegar los pies de la tierra , mas que en el momento de inspirarnos para cantar.