El Festival Nacional e Internacional de Danza Contemporánea Oc'- Ohtic ha levantado el telón del Teatro Mérida dando espacio a la danza en todo su esplendor. Ahora, este sábado 5 de diciembre, a las 21:00 horas, en el Teatro Mérida, le toca turno a la compañía La Cebra Danza Gay, bajo la dirección de José Rivera Moya, con la coreografía XIII VECES +.
José Rivera fundó hace trece años La Cebra Danza Gay, nutriéndose de los brebajes que preparaban con sabiduría sus maestros Lila López (1933-2001) y Raúl Flores Canelo (1929-1992).
Esos menjurjes culturales, Rivera los transformó en bebidas con fuerte dosis de ironía, algarabía y pesadumbre. No escatimó esfuerzo alguno. En sus horas de sufrimiento, supo diferenciar la paja del grano, el arrojo del conformismo, el follaje de las flores.
Se alimentó de largas noches permeadas por el placer y el dolor; la angustia y la satisfacción; la pereza y la creatividad. Recorrió caminos que le ofrecían las mieles sabrosas, pero también las hieles amargas. No se conformó con lo que ya estaba dicho. Se convirtió en un bastardo, (como pedía Anna Sokolow a sus discípulos), para transformarse en un artista, donde la irreverencia y el rigor se dan la mano en una danza en que no anida el conformismo ni la complacencia.
Lo culto y lo arrabalero merecen el mismo peso en la balanza creativa de Rivera. Nada humano le es ajeno. Se fue por el camino de la defensa de lo gay, con una postura ideológica que invade su vida entera. La Cebra, el animal maravilloso único en su diseño rayado, se convirtió en el símbolo de su danza y de su lucha.
Ahora decir La Cebra es hacer referencia a Rivera. Las Cebritas, esos bailarines extraordinarios, (a veces tan caprichosos y a ratos tan vanidosos, como el mismo tutor), se convierten en sus cómplices creativos en sendos discursos coreográficos, que allanan las moradas de los públicos más diversos.
El aplauso es obligatorio. El aplauso es desde una butaca donde un admirador de La Cebra y Las Cebritas, a escondidas, levanta una copa de champaña para brindar por estos trece años de vida.