Por Gildo González
Significativa es la aparición de nuevas formas de promoción de las artes a través de las nuevas tecnologías. Lo que anteriormente en México, se le dejaba casi exclusivamente a los gobiernos, ahora se puede tomar y definir con la libertad que exigen los nuevos tiempos.
Celebramos la aparición de esta página y mantenemos nuestra confianza en que será un parte aguas en la promoción y difusión del arte que se viene gestando en nuestra ciudad y estado.
Dentro de todas las bondades que pueden surgir a partir de estos espacios, mucho me temo que dependerá del cuidado que tengan sus colaboradores para propiciar la adecuada promoción y difusión de lo que sucede en términos artísticos en nuestra comunidad.
Desde otro punto de vista, la libertad con la que pueden generarse ideas y propuestas viene a fortalecer las expectativas de todos los grupos que se congreguen alrededor de estos mecanismos de promoción y desde allá verter todo su potencial creativo. Será entonces el consumidor quien tenga la tarea de seleccionar o tomar como algo válido y estético las producciones a las que asista o que le propongan, y en ese sentido también sería muy interesante crear un buzón para que tengan el espacio adecuado para compartir sus opiniones.
Quizá un factor importante sea el de proporcionar elementos de juicio a esos probables espectadores. Nuestra tarea de vinculación es en ese sentido e irá creciendo conforme se sumen otras voces que aporten conocimiento y medios de valoración para los consumidores de arte.
Sin pretender tomar bastiones unilaterales, ni mucho menos dictatoriales, sirvan estos espacios para la reflexión y la confluencia de ideas, de teorías y de bases para construir un espacio crítico que enriquezca la tarea artística regional.
Comencemos entonces por apuntar algunas ideas en cuanto a la crítica.
Hoy inicia el Festival de Danza Oc´Ohtic
A quince años de distancia, este Festival significa un verdadero esfuerzo y una grata historia que habrá que conservar y fortalecer. Su fundadora, la maestra Graciella Torres Polanco ha llevado este Festival contra viento y marea durante todo este tiempo y es meritorio su desempeño en estas tareas. Hemos sido testigos de los buenos y malos momentos, así como de las presencias y ausencias de quienes se dicen seguidores de la danza en Yucatán.
Siempre he pensado que este tipo de festivales debe contar con una infraestructura mucho más numerosa para poder satisfacer toda la carga de actividades que van desde la programación, logística, promoción y difusión de cada año. Es imperante que las autoridades culturales vuelquen los ojos a este Festival y colaboren con su fundadora para crear esa infraestructura que permita dar a conocer el Calendario del Festival cuando menos con unos meses de anticipación y poder comercializarlo en toda la República. El potencial que merece de público no es exclusivo para Mérida, debe y puede convertirse en un Festival de proyección nacional que contribuya no solamente a la danza sino al turismo y a la economía de nuestra ciudad.
Si bien es cierto que hace falta dimensionar este Festival desde ese punto de vista, que nada tiene que ver con lo cualitativo --donde el público tiene la última palabra--, también lo es el tremendo esfuerzo y la voluntad de continuar realizándolo año con año y muchas veces a pesar de las autoridades culturales locales para quienes no significa un proyecto propio y en ocasiones hasta un problema que hay que "sacar" adelante.
Es tiempo de darle el espacio y los apoyos, siempre y cuando su directora fundadora esté de acuerdo. Es tiempo de abrir un poco la estructura procurando la contratación de verdaderos profesionales en la organización de festivales y no dejarlo al pequeño núcleo de voluntarios que año con año terminan desgastándose en la frustración de no ver concretados sus sueños de teatros llenos, de prensa atenta, de funcionarios gubernamentales y empresas privadas que colaboren coordinadamente para hacer de este Festival la verdadera fiesta de la danza que significa desde el inicio de sus actividades hace quince fructíferos años.