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Sorpresa, dolor y buenos recuerdos en honor a Cholo

Sorpresa, dolor y buenos recuerdos en honor a Cholo Sorpresa, dolor y buenos recuerdos en honor a Cholo Sorpresa, dolor y buenos recuerdos en honor a Cholo
05/08/2010
Fuente: Diario de Yucatán


Es el maestro de actores y actrices, deja una gran escuela de teatro, figuras como él son irrepetibles, era buen amigo y excelente compañero, se va Héctor pero se nos queda 'Cholo fueron algunas de las expresiones que ayer se escucharon en las voces de actores apenas se supo la noticia de que Héctor Herrera falleció en la Clínica de Mérida.

Apenas tuvieron conocimiento de la gravedad del artista, familiares, actores y funcionarios se trasladaron al hospital y al llegar, varios de ellos se encontraron con la noticia que Héctor Herrera había fallecido minutos antes.

Semblantes de tristeza y ojos llorosos se vieron en los rostros. Los teléfonos celulares no debajan de sonar.

La llegada de figuras del espectáculo y los medios de comunicación al hospital llamó la atención de empleados, enfermeros, médicos, personal del nosocomio y demás personas que estaban en el lugar.

Uno que otro tuvo la curiosidad de preguntar qué era lo que estaba pasando y quién estaba internado; y cuando se les decía que “Cholo” había muerto su semblante mostraba incredulidad.

En la Clínica de Mérida se reportó que el deceso ocurrió a las 12:40 de la tarde.

Inicialmente se informó que el primer actor del teatro regional se encontraba hospitalizado debido a los problemas renales que padece desde hace varios años, aunque posteriormente se reveló que fue internado de urgencia a la una de la madrugada a consecuencia de un infarto cerebral.

El próximo jueves 12 de agosto, Héctor Herrera “Cholo” cumpliría 76 años.

Renán Guillermo González, director del Instituto de Cultura de Yucatán, explicó que la salud de Herrera al momento de ingresar al hospital “se fue complicando”. De las 6 a las 7 de la mañana le sobrevino el infarto cardiaco. El funcionario expuso que estaba tan débil por su padecimiento renal, el cual sufría desde hace dos años y medio, por lo que no era recomendable una operación a corazón abierto o un cateterismo.

Renán Guillermo detalló que el actor fue entubado a la vez que recibió atención médica de calidad hasta el último momento.

También añadió que seguramente se le ofrecerán varios homenajes a Herrera, actor quien dejó un gran legado. “Yucatán esta de luto”, externó.

El velorio del primer actor, que se realiza desde ayer en el Teatro José Peón Contreras, concluirá hoy después de la guardia de honor que realizará la gobernadora de Yucatán, Ivonne Ortega Pacheco de 2 a 3 de la tarde.

Posteriormente, los restos de “Cholo” serán cremados.

Héctor Herrera, de acuerdo con Renán Guillermo, pidió que cuando falleciera una parte de sus cenizas sean lanzadas al mar, (no preciso en qué playa yucateca en específico) y la otra permanezca en manos de quien fuera su pareja, la también actriz Jazmín López “Tina Tuyub”.

“Irrepetible” En la Clínica Mérida, a Madeleine Lizama “Candita” no le dejaban de brotar las lágrimas del rostro. No podía disimular la tristeza. “Candita” y “Cholo” formaron mancuerna en el teatro regional, creando momentos cómicos que aún hoy son recordados.

¡En estos momentos no se que decir! Héctor Herrera era buen amigo, excelente compañero. Trabajé 27 años con él, expresó.

Deja un gran legado. Esperamos que todos los que trabajan en el teatro regional, lo hagan como lo hizo él, sacando en alto la bandera, agregó.

Los actores Mario y Daniel Herrera, Dzereco” y Nohoch”, también lamentaron la pérdida del primer actor. Tristeza, tristeza, eso es lo que hay. Figuras como él son irrepetibles, externó Daniel.—Claudia Sierra
El talento corría por las venas de Cholo
El actor recurría a los personajes de la TV para hacer reír
Fuente: Diario de Yucatan

El barrio de Santiago lo vio nacer un 12 de agosto de 1934, en ocho días hubiera celebrado su cumpleaños 76, pero ya no pudo ser. Héctor Herrera Leobardo Alvarez “Cholo” murió ayer.

Tal vez la frase “el teatro regional está de luto” sea algo a lo que se recurre habitualmente o se escuche muy trillada, pero efectivamente, en este caso, el teatro está de luto.

Ayer, las familias yucatecas se enteraron de una triste noticia, “Cholo”, el de los ojos bailarines y grandes, había muerto. Las generaciones que llegaron a disfrutar de su arte de seguro lo recordarán por siempre y transmitirán el legado artístico del actor a los venideros.

Los padres del actor fueron Mario Herrera Bates “Sakuja” y María Elena Álvarez Páramo. Fue el segundo de cuatro hermanos: Mario, Filia y María Elena. Tuvo siete hijos: María Elena, Lily, Jimena, Fabiola, Lolita, María Eugenia y Héctor.

La carrera del actor, según datos recabados, comienza a los cuatro años en “El Ayuntamiento Chulín”, en esa ocasión arrancó las risas con un triciclo. En ese entonces se ofrecían las llamadas tandas. Todo esto ocurrió en el Teatro Principal (hoy Daniel Ayala Pérez). De ahí, ya nada paró la carrera de “Cholo”.

El talento del actor también cautivó a la televisión y de 1958 a 1999 tuvo importantes participaciones tanto en series como en programas de comedia y hasta telenovelas.

“Gotita de amor” fue la última aparición del actor para la televisión nacional. Esto sucedió en 1998, donde interpretó el personaje de “Papadzul” y compartió escena con Laura Flores, Alejandro Ibarra y Adalberto Martínez “Resortes”. En ese año, el actor trasladó por unos meses su residencia a México.

El cine nacional también tuvo entre sus filas al actor yucateco; la lista de sus participaciones es innumerable, pero entre las más recordadas están “Los Nuevos Ricos de Yucatán” con Daniel “Chino” Herrera y Carmelita González, además alternó con figuras como María Elena Velasco “La India María”.

“Cholo” no se pudo resistir a la picardía del cine nacional, aunque muchos la llamen la peor época, y así fue parte del elenco de “Blanca Nieves y sus 7 amantes”; en parte de las escenas sus grandes ojos bailaban a todo lo que podían dar, sobre todo cuando estaba frente a él la protagonista Sasha Montenegro.

Ahí, conoció a uno de sus grandes amigos, Eric del Castillo, quien siempre ha tenido palabras de elogio para el actor.

Tras estar alejado de la pantalla grande llega el que sería el último premio que “Cholo” recibiría en vida, “Lake Tahoe”. “Don Herbert”, personaje que encarnaba, le valió el Ariel al Mejor Actor Secundario.

Según palabras del propio actor durante uno de los homenajes que le realizaron en vida, este premio fue como la coronación de toda su carrera. Aunque no pudo viajar a la metrópoli para recibir este galardón, su esposa, “Tina Tuyub”, lo hizo por él. Sin embargo, el actor reunió a la prensa local en su domicilio para compartir su alegría por el premio.

El teatro nacional fue otro eslabón en la carrera de “Cholo”, De 1967 a 1973 estuvo en obras como “Promesas, Promesas” con Jorge Lavat y Amparito Arozamena; “Cualquier Miércoles” con Fernando Soler y Silvia Pinal; “Hello Dolly” con Libertad Lamarque y Jorge Gálvez; “Cada quien su vida” con Noé Murayama, Ema Fink, Carlos Navarro y Luz Ma. Núñez; “La pareja dispareja” con Mauricio Garcés, Víctor Alcocer y Pedro D´aguillón.

Entre telenovelas y... Las tandas de “Cholo” fueron parte de la cultura popular de las familias yucatecas, gente de toda clase social disfrutaba con su asistencia al teatro “Héctor Herrera”, que por mucho años las luces de su marquesina dio alegría a la calle 64 entre 65 y 67.

La creatividad de Héctor parecía no tener límites, pero sin duda, las telenovelas, las situaciones políticas y sucesos del Estado, fueron el guión perfecto para el actor.

Entre las de mayor éxito se cuentan “Cuna de perros”, “Cholorina”, “El Huevo del Águila”, “Mirando a tu mujer”, “El tren bola”, “Adiós Mundo Creel” y hasta Toy Story fue parte del menú con “Koy Story”.

Muy apreciado Hacer una lista de la trayectoria de “Cholo” sería interminable. En la memoria perdurarán personajes como “Cholorina”, “Patalina Cruel de Varios”, “Fidel Velázquez” con su frase “que me vengan a buscar...”; José López Portillo o Víctor Cervera Pacheco.

“Cholo” era muy apreciado en el gremio artístico, incluso en el nacional. En una ocasión, al develizar la placa por más de 100 representaciones de “Cuna de perros”, María Rubio, la temible Catalina Creel”, comentó: “Si los productores te hubieran visto, me hubieran quitado la chamba...”.

El último aplauso para Héctor Herrera aún está por darse. Hasta siempre.— Santiago Cortés

 

Los aplausos no cesan para “Cholo”
“Tina” le canta al actor y ora por él en el Peón Contreras
Fuente: Diario de Yucatán


05/08/2010


¿Por qué lo dejan aquí afuera? ¡Es como si le estuvieran cerrando las puertas! dijo una señora al ver, con impaciencia, que el féretro de Héctor Herrera “Cholo” permanecía en el vestíbulo del Teatro Peón Contreras, justo a las puertas de acceso a la sala.

Tras subir las escaleras, el cortejo fúnebre se detuvo en la entrada, donde permaneció un rato el ataúd, rodeado de flores.

Los primeros en hacer guardia fueron Ricardo del Río “Taco de ojo”, Manolo del Río “Pixculín”, Mario Herrera III y sus hijos Daniel y Mario (Dzereko y Nohoch).

“Acérquense”, pidió luego Renán Guillermo González a la gente. Todos parecían estar observando... veían pero no miraban, estaban pero no existían...

“Pasen a hacer guardia, grupos de seis por favor”, pidió Renán. Y entonces la gente reaccionó. Comenzó a subir, sin prisa, sin “pelearse” los lugares junto al cuerpo, con orden y respeto. Al fin y al cabo, ahí estaba la eternidad.

Y pasaron los minutos hasta que esa señora dijo: ¿Por qué no lo meten? (trascendió que el escenario del teatro ya estaba preparado para una de las funciones de la Gran Temporada de Danza que coordina Graciella Torres).

Cuando por fin las puertas se abrieron, una mujer exclamó: “¡él (Cholo) no tiene por qué esperar a nadie!”.

La alcaldesa Angélica Araujo Lara llegó a las siete de la noche, de vestido negro y zapatos color plata. Jazmín López “Tina Tuyub” llegó poco antes que la presidenta municipal, vestida de blanco. Ambas mujeres platicaron, se abrazaron y así subieron juntas las escaleras. En la entrada consoló a la actriz Amira Hernández Guerra, viuda del ex gobernador Víctor Cervera Pacheco (Víctor Cervera hijo llegaría más tarde).

Angélica y Jazmín caminaron juntas hasta el escenario y juntas hicieron guardia junto féretro. Jazmín se frotó los ojos y abrió la Biblia que tenía entre las manos. Comenzó a cantar en voz bajita y luego a rezar. Madeleine Lizama “Candita” la observaba demacrada, lo único alegre en ella era un collar de cuentas de colores que llevaba. Hasta las “aves del paraíso” estaban cabizbajas y soltaban pétalos como lágrimas: “Familia Herrera Álvarez... Cultur... Escuela de Teatro Regional de Yucatán... Gobierno del Estado... Gustavo Ricalde Puerto...” los ramos no dejaban de llegar...

Cuando más tranquila parecía Jazmín con sus rezos, un grupo de jovencitas la interrumpió para arrojarse a sus brazos. Y entonces la actriz comenzó a sollozar. Alumnas y maestra se empaparon en lágrimas.

En quietud mortuoria transcurrió la tarde. Amigos, familiares y actores llegaron uno a uno y se saludaron sin ganas: Tanicho, Vicky Villa, Paco Marín, Juan de la Rosa, Maru Boeta... Cuatro de los seis hijos del actor estaban en el velorio: Héctor Herrera Jr. “Cholito”, Jimena, Fabiola y Lilí Herrera. Lolita y María Eugenia radican en el D.F.

Cayó el telón principal del teatro, rojo, y quedó el de fondo, negro. Luego, una fotografía de “Cholo” se descolgó de lo alto y pudimos verlo como en sus últimos años: canoso, con guayabera y sombrero de paja, y una enorme sonrisa de paz.— patricia garma montes de oca

Se nos fue la alegría

Héctor Herrera sube al escenario para su funeral
05/08/2010


Nadie dijo tercera llamada. Todo era silencio ayer en el Teatro Peón Contreras cuando llegó el féretro de Héctor Herrera Cholo. Había caras largas y abrazos, pero nadie decía nada. Se escuchaban claramente los flashes de la prensa y los celulares sonando, pero ningún llanto, ningún alarido todavía...

Y entonces, cuando se empezaba a entumir ese luto grande en medio del calor de la tarde, una señora dijo con una especie de fatiga triste: “Se nos fue la alegría”. Lo dijo de apretón en apretón de manos, de saludo en saludo con un caminar pausado, casi derrotada, como si lo hubiera perdido todo.
 
Su cara no se nos hizo conocida, porque suele ocurrir que en días como éste a la gente el llanto le desfigura el rostro, sobre todo la que se maquilla para salir a escena y se caracteriza de mestiza o huinic para hacernos reír. Ayer estaba allí toda la gente que nos aligera la existencia con sus bromas y bombas, pero no para divertirnos. Los vimos a ellos, nuestros actores regionales, como pocas veces: apagados y tristes.

El féretro con el cuerpo del actor llegó a las 6 de la tarde al Peón Contreras, en una carroza custodiada por seis elementos de la policía estatal, en motocicleta. Detrás venían dos camionetas con familiares, amigos y autoridades.

La gente y la prensa se acercaron mientras bajaban el ataúd, que cargaron Ricardo del Río “Taco de Ojo”, Manolo del Río “Pixculín” —primo y sobrino de don Héctor— y Renán Guillermo González, director del Instituto de Cultura de Yucatán, entre otros.

Madelaine Lizama “Candita” —eterna compañera de teatro regional de don Héctor— y Jazmín López “Tina Tuyub” —compañera sentimental y pareja inseparable del actor en escena— llegaron después y compartieron el escenario, por primera vez, como nunca hubieran deseado hacerlo.— Patricia Garma Montes de Oca

Se fue un grande del teatro regional
Fuente: Por Esto!

El primer actor Héctor Leobardo Herrera Alvarez, mejor conocido como “Cholo” Herrera, productor, icono del teatro regional, maestro y formador de generaciones artísticas, falleció ayer tras larga dolencia a los 75 años de edad a las 12:40 horas en la Unidad de Terapia Intensiva de la Clínica Mérida.
El deceso se produjo a causa de un infarto al miocardio mientras estaba en coma a causa de un coágulo que obstruyó la irrigación de sangre a su cerebro.
Herrera Alvarez enfrentó en los últimos tres años seis intervenciones quirúrgicas debido a la insuficiencia renal e incluso tuvo que desmentir en repetidas ocasiones su muerte, siempre con el buen humor que lo caracterizó.
Su compañera y esposa Jazmín López Manrique, actriz del teatro regional con la que Herrera Álvarez hizo mancuerna en sus últimos años en las bambalinas con el personaje de “Tina Tuyub”, internó al actor desde la madrugada de ayer en la citada clínica y horas después de su muerte manifestó que Dios ya lo tenía con Él, pues en los últimos años ambos se convirtieron en cristianos evangélicos.
Enterada la Gobernadora Ivonne Ortega Pacheco de la situación delicada del “Cholo”, pidió por medio del director del Instituto de Cultura de Yucatán, Renán Guillermo González, que el médico Carlos González Rosel hiciera todo lo que estuviera a su alcance para que el actor viviera, pero el galeno analizó la situación y señaló que ya no había nada que hacer, sólo mantener lo mejor posible a Herrera Alvarez hasta que ocurriera su muerte.
Por la tarde, a las 17:47 horas, el cuerpo del actor fue trasladado en un ataúd de madera de la funeraria Quevedo hasta el teatro José Peón Contreras a bordo de la carroza Cadillac matrícula YZR-2462, escoltada por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública, y recibido en el recinto artístico por miembros de la familia Herrera, numerosas personas y periodistas.
El cuerpo del actor permaneció en velorio durante toda la noche en el teatro Peón Contreras, donde la comunidad artística, cultural, política y ciudadanos en general acudieron a despedirlo.
Guillermo González informó que la Gobernadora Ortega Pacheco, quien se encuentra en la Ciudad de México, acudirá hoy al teatro Peón Contreras entre las 14:30 y las 15:00 horas a montar una guardia de honor y a “despedirse de su amigo”.
La mandataria ya se comunicó con López Manrique, compañera del ícono cultural yucateco, para expresarle sus más sentidas condolencias y la solidaridad y apoyo incondicional del Ejecutivo, pues Herrera Álvarez fue un hombre de gran calidad artística y humana, merecedor de diversos premios y reconocimientos que puso en alto el nombre de Yucatán con sus destacadas participaciones en películas, programas de televisión y obras de teatro.
Su personaje, “Míster Cholo Dzipiris Arrigunaga Peón”, al que añadía el apellido del gobernante en turno o el político de moda, será siempre recordado y referente obligado de nuestra cultura popular, hizo notar el Ejecutivo a través de un comunicado en el que reiteró su solidaridad para con la familia Herrera, así como para la comunidad artística e intelectual de Yucatán y de México por tan irreparable pérdida.
La alcaldesa de Mérida, Angélica Araujo Lara, acudió ayer antes de las 20:00 horas a presentar sus condolencias y a montar una guardia de honor acompañada del director de Cultura, Roger Metri Duarte, así como de integrantes de la familia Herrera.
A nombre del Ayuntamiento de Mérida, de su cuerpo edilicio y los trabajadores municipales, la alcaldesa externó su pesar y señaló que la muerte de Herrera Alvarez es un vacío importante para la cultura popular de los yucatecos.
“Deja como legado una trayectoria artística que ha trascendido en el tiempo, con ejemplos y enseñanzas a nuevas generaciones actorales. Constituye un valor insustituible en la cultura de México, por lo que gobierno y sociedad destacamos, ahora más que nunca, que ha sido un orgullo contar con él como uno de los hombres más importantes de Yucatán”, dijo la Presidenta Municipal de la capital.
Guillermo González comentó que Herrera Alvarez deja un “vacío importantísimo” en el arte y la cultura popular de Yucatán, al dar detalles de cómo ocurrió el deceso e informar que tras el velorio en el teatro Peón Contreras el cuerpo del actor será incinerado y sus cenizas serán esparcidas en el mar.
“Nos deja un legado muy grande en el teatro yucateco, nos deja el amor, el respeto y el cariño por el público y nos deja una generación de actores y actrices que a partir de él aprendieron la disciplina que requiere el escenario y que darán continuidad a su labor”, dijo el director del ICY.
El presidente de la Gran Comisión del Congreso del Estado, Mauricio Sahuí Rivero, afirmó que Herrera Alvarez logró el reconocimiento del público debido a la constancia y a la calidad de su trabajo actoral y al partir deja “un legado muy importante en el ámbito artístico de la localidad. Las nuevas generaciones deben tomar su ejemplo de carisma, sencillez y sobre todo profesionalismo”.
Por su parte, el Presidente Legítimo de México, Andrés Manuel López Obrador, envió su más sentido pésame a Tina, a familiares y amigos por el fallecimiento “de nuestro bien amado Cholo, el mejor actor yucateco de los últimos tiempos, maestro del teatro regional, de la sátira política, del habla, las tradiciones y costumbres del pueblo. El Cholo por su valiosa contribución cultural y cívica es de los hombres que nunca mueren”.
Herrera Alvarez se retiró de los escenarios en el 2008, luego de que a finales del 2007 sufrió un problema en la columna vertebral. Se encontraba con la puesta en escena de la obra “El tren bola”, pero debió suspender las presentaciones porque ya no podía caminar.
El sábado 1 de marzo de 2008 anunció su retiro de los escenarios durante un homenaje que se le realizó en el Teatro Mérida con la presencia de destacados actores mexicanos que compartieron con él las luces de candilejas.
En su larga y fructífera carrera, además de la sátira política incursionó en el cine, teatro y televisión, sobresalió en más de 100 obras teatrales en su haber, tales como “Cuna de perros”, “La ciudad de la chaya”, “Mirando a tu mujer” y “Cholomanteka, el defensor de los huiros”.
Lo mismo interpretó al presidente de la república que a un humilde campesino, un bolero, un astronauta, un empresario, personajes de telenovelas y del espectáculo en general. Sus parejas fueron “Petrona” (Ofelia Zapata); Chonita, interpretada por Narda Acevedo; Madeline Lizama “Candita” y, finalmente, “Tina Tuyub”.
En el 2005 recibió la medalla “Héctor Victoria Aguilar” del Congreso del Estado. Y en el 2009 se ganó la estatuilla del Ariel a pulso por su trabajo actoral en el filme “Lake Tahoe”, misma que recibió en su domicilio donde dijo a los periodistas: “Imagínense lo que siento, voy de salida, estoy enfermo y me hacen un homenaje de este nivel, ¡eso significa un empujón en el ocaso de mi vida y de mi carrera!”.
“¡Este premio es para Yucatán!”, exclamó el actor acompañado de su esposa, quien le entregó el reconocimiento que, paradójicamente, le llegó por hacer un papel serio en un filme, luego de toda una vida dedicada al humor desde el teatro regional yucateco.
Herrera Alvarez sostuvo que “la verdad nunca soñé con recibir este reconocimiento, luego de toda una vida con el estereotipo de Cholo, a quien nunca reconocieron, por eso lo voy a compartir con Cholo”.
Y para no olvidar a su alter ego escénico, ese día de inmediato posó para los fotógrafos “haciendo los ojos de Cholo” con la estatuilla del Ariel.
Desde ayer acudieron al velorio en el teatro numerosas personalidades e integrantes de la familia Herrera como Manolo del Río “Pixculín” y su hijo Ricardo del Río “Taco de Ojo”, Mario Tercero y sus hijos Daniel y Mario Herrera (“Dzereco” y “Nohoch”), Fernando Herrera Cheto y sus hijos “Los Chetos”, la magistrada en retiro Amira Hernández Guerra, viuda de Víctor Cervera Pacheco, un político al que Herrera Alvarez siempre satirizó; Luis Pérez Sabido, el Mago Shadak, el payaso Pillín, Noé Peniche Patrón, Eduardo Sobrino Sierra, el actor Paco Marín e incluso una guardia de bomberos se formó ante el ataúd.
También acudieron numerosos periodistas, pues Herrera Alvarez siempre tuvo tiempo de atender a la prensa sin miramientos de ninguna clase y con toda la paciencia del mundo.
En el año 2007 fue candidato del Partido de la Revolución Democrática a la gubernatura del Estado, pero lo suyo fue siempre el escenario como impulsor del teatro regional.
(Rafael Gómez Chi)

Cholo es un ícono y un valor de la cultura nacional

Héctor no sólo es un ícono y un valor de la cultura en Yucatán, sino un ícono y un valor de la cultura nacional, por lo que la pérdida de este gran artista es un vacío tremendo que va a ser imposible de llenar, tanto por su calidad histriónica como por su talento teatral, y sobre todo por su amor a Yucatán, al arte, a la cultura, y en particular a la cultura identitaria.
Eso dijo ayer el director general del Instituto de Cultura, Renán Guillermo González, al ser entrevistado en el teatro Peón Contreras mientras se realizaba la velación del artista yucateco fallecido.
Asimismo, interpretando el sentir general, el funcionario señaló que la muerte de Héctor Herrera “Cholo” significa un dolor infinito, una pena tremenda para toda la sociedad yucateca, para las instituciones y en particular para el teatro regional.
Reconoció que hay consternación de toda la sociedad y toda la comunidad artística y dijo: “No olvidemos que hace más de dos años y medio que Héctor había estado malito de salud. Y como quiera que sea supuestamente te puedes ir preparando, aunque nunca te preparas del todo cuando llega el momento. Desde ayer en la madrugada se le internó con el infarto cerebral, y a las dos o tres horas le vino el infarto al corazón”.

Intervino la Gobernadora

—La Gobernadora Ivonne Ortega Pacheco se comunicó con la familia enseguida que supo que fue internado para averiguar cómo estaba la salud de Cholo y para brindar todo el apoyo de su gobierno. Y nos dijeron que ya no podía hacérsele ni el cateterismo, ni la operación a corazón abierto, sino únicamente quedaba entubarlo y garantizarle calidad de vida en el tiempo que le quedara de vida. Así fue como se hizo, y ya lamentablemente a las 12:40 del día de hoy nos dejó Héctor, la pérdida física, porque nunca la pérdida total, ya que Héctor Herrera siempre estará en todos los escenarios.
Renán Guillermo agregó que “en la plática con la familia para saber cómo veía y cómo quería las honras fúnebres para don Héctor, por supuesto acordamos que sería en el Peón Contreras”.
En efecto, el cuerpo del actor comenzó a ser velado desde ayer en la tarde en ese teatro, donde hoy al mediodía se le dará la despedida antes de ser cremado, como fue su último deseo.
—El pidió dos cosas: ni llantos ni coronas. Música y arreglos florales sí. Pidió mucha risa, música, aplausos. Quería que todos estuvieran contentos, concluyó Renán Guillermo.
(Roberto López Méndez)

 

 

Héctor Herrera “Cholo”, un gran hombre, cierra su ciclo teatral



Víctor Salas

En la mañana del miércoles 4 de agosto de 2010 ya se hablaba de su delicado estado de salud. Se encontraba ingresado en una clínica, sometido a cuidados de terapia intensiva. Había sufrido un derrame cerebral y un paro cardiaco. Aunque se le hablara no tenía ya capacidad de respuesta. Debido a todo lo anterior, al medio día del mismo miércoles, la noticia de su estado de salud, había corrido por todos los celulares de la comunidad artística: “Héctor está muy mal”, se nos decía. En el fondo de esa triste realidad, se esperaba que aguantara llegar hasta su cumpleaños, que sería la semana próxima y obviamente se creía que con la fortaleza que le caracterizaba esperaría, con salud, a recoger el Premio Nacional de Ciencias y Artes, para el que había sido propuesto por el gobierno de nuestro estado y el Instituto de Cultura de Yucatán. Sin embargo, le llegó el desprendimiento astral. Es decir, su espíritu dejó su cuerpo para regir nuevos destinos en el camino del hombre. Esto es real. Héctor Herrera, Cholo, será una presencia más viva, ahora, que antes. Será un referente mayor, continuo punto focal de nuestro arte regional. Eso significa permanecer, presenciar y atestiguar todo hecho, toda actividad del teatro yucateco, al que le brindó días áureos, en el que atesoró temporadas imborrables para propios y extraños y en el que dibujó aglomeraciones humanas pocas veces vistas en nuestra ciudad, quizá, tan sólo comparables con artistas avalados por la fama adquirida por la Tele y los medios especializados en el espectáculo.
Cholo nunca perdió su sentido escénico, como tampoco el cariño y la admiración popular. Ello quedó de manifiesto en una de sus últimas apariciones públicas, la que sucedió en el Teatro Mérida, en presencia de una multitud y de la recién electa gobernadora, Ivonne Ortega Pacheco, quien había sido su contrincante, pues Cholo había competido por el PRD, a la gubernatura de Yucatán. Ivonne Ortega reconoció, esa noche, al divo, al histrión, al histórico personaje, al apellido de una tradición que ha dado fama a lo nuestro y habló del político, que había creído que iba a encauzar mejor la teatralidad, desde la perspectiva de la administración pública. Esa noche, Cholo nombró heredera de la tradición teatral a Tina Tuyub (Jazmín López) y la Gobernadora nuestra le ofreció un teatro para mantener viva la actividad del teatro regional. Los ojos enormes, pícaros, enjundiosos, de Héctor Herrera, ya no vieron cumplida tal propuesta. Ya no la verá. Sin embargo, siguiendo la tradición de la cumplir la voluntad de los muertos, es posible que en breve el teatro regional, esa esencialidad de Cholo y los apellidos Herrera, tenga su propio espacio. En ese homenaje que se le rindió en el teatro Mérida, Cholo apareció ya desgastado, afectado severamente por la enfermedad que padecía, sin embargo inalterables estaban su sentido del humor y su agilidad mental en el escenario. Jugó con su silla de ruedas, se mofó de su condición de conductor de tal vehículo, frenó, se arriesgó hasta el proscenio, ante el susto del público y la carcajada de él. No tenía límite su ingenio, le era inagotable. Ningún malestar le alejó el sentido fabuloso del humor, la risa, el doble sentido, el albur, el juego de palabras y las situaciones. ¡Nadie como él!
La vida le debió poco o nada, ya que hizo lo que le vino en gana. Dijo todo lo que tenía que decir del Norte, el Sur, el Este o el Oeste de la ciudad, a los ricos, a los pobres, a la clase media, a los políticos y hasta a los kankalases, los parodió, los expuso y evidenció ante el público que lo seguía en cada temporada teatral, una más larga que la otra. Se divirtió, paseó, se enamoró, ganó y gastó todo lo que tenía. Fue ventero de tacos de lechón al horno. Ahí enfrente del parque de Santa Ana tuvo su changarro. El atendía personalmente y entre chiste y chiste traía y asentaba los platos con los tacos en cada mesa. ¿Pena? ¿Vergüenza? ¡Para nada! Su condición de taquero tenía nombre y apellido y en cada servicio, lo soltaba.
Tenía un exquisito paladar y un placer enorme por las damas. Era un caballero con ellas y un finísimo Don Juan. Espléndido, le gustaba convidar a quienes lo rodeaban, a todas las viandas y excentricidades de la vida. Era un anfitrión perfecto y como cocinero tenía el punto exacto de todas las especies.
Siendo actor de fama, con carrera exitosa en el Distrito Federal, abandonó esos oropeles y vino a la talacha, a lo duro de la provincia, a sostener el Teatro Regional que había heredado de su abuelo y su padre. Ese peso, ese compromiso, nunca lo dejó en paz. Ante cualquier adversidad empresarial o presupuestal, estaba primero el compromiso con Don Héctor, el viejo, y con Don Mario, Sakuja, su padre. Nunca quiso el bienestar para abandonar la tradición teatral que habían iniciado aquellos a los que tanto admiro: los Herrera, Daniel, Fernando, Mario y el abuelo.
Su sentido escénico se mantendrá. Su cuerpo será velado en el teatro Peón Contreras. Ahí donde le corresponde. Ahí donde hizo una temporada fenomenal del Burgués Gentilhombre, ahí donde recibió la Medalla Yucatán y lugar donde demostró ser algo más que un cómico regional.
Una guardia se espera para hoy, al mediodía, de la Gobernadora Ivonne Ortega Pacheco. La decisión de nuestra mandataria, sella la calidad de Héctor como un auténtico representante de la yucatanidad, la Gobernadora testifica con su presencia la dimensión, la trascendencia de Héctor Herrera, Cholo, quien cumpliría 76 años el próximo 12 de agosto de 2010.
Aunque hizo varias familias y convivió con todas ellas, se mantuvo casado con la maestra Socorro Cerón Herrera.
Sus últimos tiempos, en la felicidad y la adversidad, ante Dios y los hombres, Jazmín López, Tina Tuyub, fue su único sostén, compañera y cómplice, su guardiana en la salud y la enfermedad, que le cegó la vida.

Cholo” ya está gozando de la paz del Señor Jesús

Con la voz quebrada por el dolor, pero con gran entereza, Jazmín López de Herrera, “Tina Tuyub”, dijo en entrevista al llegar al teatro José Peón Contreras, donde ya se estaban realizando las guardias en honor a su esposo Héctor Herrera, el gran “Cholo”:
—En este momento triste que estoy pasando, a la vez estoy contenta, satisfecha, doy gracias al Señor Dios que es tan bueno, que por fin lo llevó con Él, porque ya era mucho su sufrimiento. Estoy segura de que en este momento él está gozando de la paz del Señor Jesús, porque él aceptó a Cristo en su corazón. Todavía ayer volvimos a hacer la oración aceptándolo como nuestro único Salvador, porque nosotros somos cristianos y creemos que Cristo es la salvación y que todo el que cree en Él no muere. Porque está escrito en Juan que tanto amó Dios al mundo que nos dio a su hijo unigénito para que todo aquél que en Él cree no muera, sino viva por siempre.
—Don Héctor no está muerto, en este momento está disfrutando de la gloria del Señor, y yo le doy gracias a Él que lo recogió, porque ya eran muchos años de dolor, de sufrimiento, de tristeza, de abandono, porque mucha gente lo abandonó al final de su vida. En los últimos días de su vida ya nadie lo visitaba, ya nadie estaba con Él. Pero yo estuve con el hasta el último momento, cumpliendo con mi obligación de esposa, y estoy satisfecha porque los dos luchamos durante muchos años.

20 años enfermo
—La enfermedad de don Héctor hizo crisis en los últimos tres años pero fueron más de 20 años de enfermedad. Y en ese tiempo nosotros hicimos todo lo que había que hacer. Se le hizo todo, agotamos todas las posibilidades y yo me siento completamente satisfecha de haber cumplido con él. Doy gracias al Señor porque pude darle la atención que necesitaba, con todos los problemas, y los sacrificios, y los ridículos, y las vergüenzas, hice en la calle lo que haya yo tenido que hacer para sacarlo adelante. Hoy estoy orgullosa, levanto mi cara muy orgullosa, porque todo lo que hice lo hice por amor a Él. Y cualquier mujer lo hubiera hecho también. Estoy completamente segura de que él está orgulloso de mí en este momento. Me pidió que no estuviera triste. No estoy triste. Estoy emocionada, porque lo voy a extrañar mucho. Con esto se cierra una etapa en la historia de Yucatán. Por muchos años vamos a escuchar hablar de un tal Cholo, que su apodo era Héctor, porque así lo decía él: Mi nombre es Cholo, mi apodo es Héctor. Hoy Yucatán está de luto porque hemos perdido a un ser humano amable, dulce, caballeroso, gentil, buen hombre, de corazón generoso, y un magnífico artista y eso lo deja él para las generaciones que vienen, que para ser Don, con mayúscula, se necesita ser caballero y se necesita ser amable, correcto, dulce, considerado, como siempre lo fue con todas las personas que tuvieron la oportunidad de tratar con él. Doy gracias al Señor que me dio este esposo tan maravilloso, gracias al Señor por los años tan maravillosos que me regaló junto a él.
Y gracias a todos los compañeros que siempre nos apoyaron en su enfermedad, en el Cholotón, con sus oraciones, gracias a los medios de comunicación que también nos apoyaron, y gracias a todos los que contribuyeron en alguna forma para ayudarlo.

Sus cenizas, al mar
Sobre las cenizas de Cholo, ya que será cremado hoy, Tina señaló:
—Las cenizas me pidió que las llevara al muelle de Progreso, porque él ama Progreso, consideraba que era su segunda tierra y me pidió que tirara sus cenizas en el mar, y una parte la voy a conservar en mi casa en un altar que tengo dedicado al Señor Jesús en recuerdo al amor que nos tuvimos, porque él me amó muchísimo, y yo lo amé y lo voy a seguir amando toda mi vida. Es un señor que merece ser recordado con cariño, con respeto, y estoy segura de que así lo recordaremos siempre. Es lo que puedo decir.
(Roberto López Méndez
)

 


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